La edificación de ladrillo y hormigón puede quedar obsoleta. ¿Volveremos a vivir en casas de madera?

Cuando se habla de arquitectura de madera, la mayoría imagina cabañas en medio de un lago, o un refugio en medio de la nieve con una gran chimenea, o casas antiguas en multitud de pueblos con vigas de madera. Sin embargo encontramos en estos útltimos años, edificios de más de diez plantas construidos enteramente con estructura de madera que muestra que la arquitectura contemporánea se ha fijado en la madera para quedarse.

Es verdad que el acero y el hormigónhan sido materiales que en los siglos XIX y XX han sido los elementos esenciales en cualquier contrucción, sus ventajas económicas en fabricación y puesta en obra relegaron a un segundo plano a la piedra, dominador absoluto de la arquitectura europea durante quince siglos. Y con ella se sustituyó también la madera, cuando siempre ha sido el primer material de la civilización.

La madera aparece en la «cabaña primitiva» que Vitruvio (siglo I a.C) sirviendo de referencia a los primeros templos griegos: al imitar la piedra las formas y la colocación de los troncos y ramas que se empleaban en chozas y cobertizos.

Con el tiempo, el uso de la madera como sistema estructural, ha permanecidoúnicamente para viviendas unifamiliares norteamericanas construidas mediante balloon-frame y, sobre todo, como acabado estético en fachadas e interiores.

Sin embargo, a finales del siglo XX, la madera volvió a emplearse como elemento estructural, sobre todo en grandes vigas curvadas para pabellones deportivos o piscinas. ¿Por qué? Pues porque la madera es extraordinariamente eficaz para soportar cargas. No se trata de troncos cortados puestos de mala manera, hablamos de madera laminada y encolada siguiendo la fibra del material de tal manera que resista la flexión del peso.

Aunque el hormigón y el acero también necesitan mantenimiento, el de la madera laminada es más frecuente y, por tanto, más costoso. Pero tienen dos ventajas significativas: 1. Que es el material más responsable con el medio ambiente, al no extraerse de bosques consolidados, sino de variedades de crecimiento rápido plantadas exclusivamente para este fin. 2. Al ser todo ensamblado, las obras son mucho más rápidas y eficaces, que reducen significativamente las emisiones de gases en el proceso edificatorio.

La madera es vida, y la vida es tocar madera.